En este espacio me estoy dedicando a entender el impacto de la pandemia del COVID-19 en distintos aspectos de los negocios.

Desde el último artículo, hace ya unos días, hasta hoy, como si se tratara de una mala película distópica, además de la pandemia, nos encontramos ahora con los disturbios sociales que están sucediendo en los Estados Unidos de América, con repercusiones en multiples países.

Estos eventos, además de tener un significado histórico inmenso, sirvieron de disparadores, tanto en redes sociales, en forma privada, y dentro de las empresas, de conversaciones sobre equidad, justicia y diálogos valientes, que refuerzan aún más la necesidad de tener un liderazgo empático y responsable.

La necesidad de contar en nuestras empresas con lideres que sepan cómo manejar equipos remotos no es una novedad. Ya vivíamos en un mundo donde contábamos con gente distribuida a través de multiples geografias, husos horarios, organizaciones y culturas. El diseño de estos equipos distribuidos, y como liderarlos, era, es, y será, critico. 

Pero en este nuevo mundo del COVID-19, todos fuimos forzados a trabajar desde casa, generando en forma automática una dinámica de trabajo remoto y distribuido para la cual muchos lideres no estaban preparados, ni cómodos.

En esta nueva realidad, distribuida, encerrada, distanciada, es importante que los equipos sigan conectados. Algo que, por suerte, la tecnología puede brindar.

Lo que la tecnología no puede brindar es la capacidad de los individuos de generar conexiones y de tener las conversaciones valientes necesarias para crear un ambiente de trabajo en linea con la cultura de la empresa.

Para que una empresa sea exitosa debe crear, y mantener, una cultura corporativa, que permita que su gente pueda realizar su tarea en forma productiva, y que se pueda sentir orgullosa. Esto se logra mediante la conexión constante de la gente, a todo nivel. A su vez esta conexión se logra mediante un liderazgo empatico y con la capacidad de tener las  conversaciones valientes necesarias.

Cultura Corporativa

La cultura de la empresa se refiere a la personalidad de una empresa. Define el entorno en el que trabajan los empleados. La cultura de la empresa incluye una variedad de elementos: el entorno laboral, la misión, el valor, la ética, las expectativas y los objetivos de la misma.

Es la forma en que las personas se sienten sobre el trabajo que hacen, los valores en los que creen, donde ven a la compañía yendo en el futuro y qué están haciendo para lograrlo. Colectivamente, estos rasgos representan la personalidad – o cultura – de una organización.

Todas estas características se ven reflejadas en las comunicaciones institucionales hacia toda la empresa, la definición corporativa de estos valores y, a nivel más personal, cual es la experiencia que todos tenemos con nuestro jefe, con nuestro equipo, y el trabajo que hacemos todos los días.

Hay un dicho muy conocido que dice que “La gente no renuncia a empresas ni a salarios, sino a un mal líder”

Por eso es critico que los lideres contemos con las herramientas necesarias para crear en nuestros grupos de trabajo una cultura acorde a la corporativa.

Esto se logra con empatía y la capacidad de tener conversaciones valientes.

Empatia

La empatía alimenta la conexión. Hay un video muy corto de Brené Brown que define a la empatía con las siguientes características:

  • Perspectiva: la capacidad de tomar la perspectiva de otra persona o reconocer su perspectiva como su verdad
  • Escucha activa: Escuchar al otro sin abrir juicios. Algo nada fácil cuando esto se disfruta tanto como la mayoría de nosotros
  • Emoción: Reconocer la emoción en otras personas y luego comunicar eso.

La empatía es sentir CON las personas.

En definitiva, la empatía es poder decirle a alguien que nos compartió algo doloroso, que lo tiene preocupado, o hasta deprimido, algo asi: “Entiendo que esto te preocupa, no estas sola, te agradezco la confianza de compartírmelo”

Cuando nos enfrentamos a estas conversaciones tan difíciles lo natural es intentar mejorar las cosas. Pero la verdad es que rara vez una respuesta nuestra podrá mejorar la situación. Lo que mejora la situación es la conexión que se genera a través de la conversación.

Por eso siempre es bueno poder decir “Ni siquiera sé qué decir, me alegra que me lo hayas dicho”

Conversaciones Valientes

Las conversaciones valientes se pueden caracterizar por los siguientes elementos:

  • Lo que esta en juego es muy importante
  • Hay alta emocionalidad
  • Hay opiniones contrarias

Lamentablemente, en muchos casos, estas conversaciones se evitan, decidimos no tenerlas.

¿Porque? Porque muchas veces, cuando las tenemos, terminan mal.

Las conversaciones que tienen estas características son difíciles, incómodas, cruciales y valientes.

Un líder debe tener la capacidad de poder abordar  los temas que se deben conversar en forma no tóxica. Se debe ser honesto, pero sin ser tóxicos. Para que no haya toxicidad es importante no solo lo que dices sino, además, como lo dices.

Un líder debe poder generar, dentro de su entorno de trabajo, un clima en el cual todos tengan la confianza de alzar su voz, sin importar el tema, y que serán escuchados con respeto, sin juzgar, sin asumir lo que la otra persona piensa o siente. 

La escucha activa es critica. Poder escuchar sin juzgar. Hacer preguntas, siempre, para clarificar si realmente estamos entendiendo lo que la otra persona nos está comunicando.

En un entorno remoto y altamente distribuido, se puede lograr este clima de trabajo, solo hay que hacer el esfuerzo. Hay que crear el espacio para que la gente exprese su opinión, tanto a nivel personal, y también en grupo.

“Yo me gano la vida hablando de confianza y cooperación, y no debería existir demanda para mi trabajo. Pero la realidad es que si hay demanda para mi trabajo, porque ni la confianza ni la cooperación son, hoy, un estándar en las organizaciones”

Simon Sinek

Para poder mantener la cultura corporativa en el grupo directo de trabajo se necesita de confianza y de cooperación, y estas se logran mediante la empatía y el coraje de tener las conversaciones valientes.

Estamos en un momento histórico, que quedará en los libros de historia, viviendo situaciones absolutamente impensadas unos cuantos meses atras, y con un futuro incierto pero que seguro será diferente a lo que estábamos acostumbraos. Una nueva normalidad, que probablemente de normal no tenga nada.

En estos momentos, más que nunca antes, la tecnología es critica para poder mantener la continuidad del negocio, y de las relaciones personales, a pesar de todos estos desafíos. La Disrupción Digital es, hoy, más real que nunca. Pero la tecnología, al final del día, no es más que una herramienta que nos permita conectar y cooperar con los demás. En forma segura.

Debemos hacernos responsables de estar más conectados que nunca, aunque estemos separados. Hay que generar proactivamente estos espacios de conexión. Necesitamos que los lideres creen un ámbito laboral que sea parte de la solución, y no un problema más.

No será fácil, pero el primer paso es intentarlo.

Los invito a tener las conversaciones difíciles que tengan que tener, con empatía, con respeto, sin juzgar.

El líder que entienda que su impacto es, en realidad, el impacto que genere su equipo, será un líder que deje un legado y no un recuerdo.


Brené Brown on Empathy

2 thoughts on “La Nueva Disrupción Digital – Liderazgo en Tiempos de Incertidumbre

  1. Más que nunca se necesitan objetivos claros, compartidos y confianza en el equipo. A su vez los miembros como nunca requieren cierta contención de su líder (plasmada en la empatía que referís) Y conocer cuál es el plan de su empresa para sobrellevar esta crisis. Necesitan tener un cierto horizonte o perspectiva nuevos. Veo muchos líderes gerenciando igual que antes pero sumando cantidad de reuniones virtuales.
    Abrazo Mariano.

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